El diario de Ana Frank - Ana Frank

Lo mejor será que empiece desde el momento en que te recibí, o sea, cuando te vi en la mesa
de los regalos de cumpleaños (porque también presencié el momento de la compra, pero eso no
cuenta).
El viernes 12 de junio, a las seis de la mañana ya me había despertado, lo que se entiende, ya
que era mi cumpleaños. Pero a las seis todavía no me dejan levantarme, de modo que tuve que
contener mi curiosidad hasta las siete menos cuarto. Entonces ya no pude más: me levanté y me fui
al comedor, donde Moortje1, el gato, me recibió haciéndome carantoñas.
Poco después de las siete fui a saludar a papá y mamá y luego al salón, a desenvolver los
regalos, lo primero que vi fuiste tú, y quizá hayas sido uno de mis regalos más bonitos. Luego un
ramo de rosas y dos ramas de peonías. Papá y mamá me regalaron una blusa azul, un juego de
mesa, una botella de zumo de uva que a mi entender sabe un poco a vino (¿acaso el vino no se hace
con uvas?), un rompecabezas, un tarro de crema, un billete de 2,50 florines y un vale para
comprarme dos libros. Luego me regalaron otro libro, La cámara oscura, de Hildebrand (pero como
Margot ya lo tiene he ido a cambiarlo), una bandeja de galletas caseras (hechas por mí misma,
porque últimamente se me da muy bien eso de hacer galletas), muchos dulces y una tarta de fresas
hecha por mamá. También una carta de la abuela, que ha llegado justo a tiempo; pero eso,
naturalmente, ha sido casualidad.
Entonces pasó a buscarme Hanneli y nos fuimos al colegio. En el recreo convidé a galletas a
los profesores y a los alumnos, y luego tuvimos que volver a clase. Llegué a casa a las cinco, pues
había ido a gimnasia (aunque no me dejan participar porque se me dislocan fácilmente los brazos y
las piernas) y como juego de cumpleaños elegí el voleibol para que jugaran mis compañeras. Al llegar
a casa ya me estaba esperando Sanne Lederman. A Ilse Wagner, Hanneli Goslar y Jacqueline van
Maarsen las traje conmigo de la clase de gimnasia, porque son compañeras mías del colegio. Hanneli
y Sanne eran antes mis mejores amigas, y cuando nos veían juntas, siempre nos decían: «Ahí van
Anne, Hanne y Sanne.» A Jacqueline van Maarsen la conocí hace poco en el liceo judío y es ahora
mi mejor amiga. use es la mejor amiga de Hanneli, y Sanne va a otro colegio, donde tiene sus
amigas.

a continuación les presentamos el libro para que puedan leerlo o descargarlo de forma seguro, le deseamos mucha felicidad  y recuerde que el leer mejora la vida.

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